sábado, 25 de julio de 2009

Los gases de Fernando VI


Antiguamente, ser rey o noble en la corte debía de ser duro, los protocolos y los modales llegaban a controlar casi por completo la vida de los cortesanos. En esta historianecdótica los modales llegan a ser excesivos a pesar de tratarse de el propio rey.

Se trata de Fernando VI de España, también llamado el prudente o el justo, un rey de lo más extravagante como podrán comprobar, pues una de sus extrañas o curiosas manías consistía en no evacuar nada. Exactamente, como lo leen. Tal era su manía que el monarca se sentaba sobre los pomos acabados en punta de sus sillas en la corte, utilizándolos estos a modo de tapones. Según he podido leer, una vez llegó a pasarse 18 horas en esta posición. Pero no acaba ahí la cosa, y es que a sus 48 años, una vez en su lecho de muerte, tumbado en la cama, el monarca hizo todas sus inmundicias, lanzándolas a su servidumbre. Así, su médico escribió: "Privados de los consuelos de la religión, y entre sus propios excrementos, ha fallecido Fernando VI, el más pulcro y religioso de los hombres".

viernes, 24 de julio de 2009

San Bruno "El Cenetista"


Corría el año 1931, la democracia popular prorrumpía en las Cortes españolas y el pueblo español se desprendía de la monarquía para acoger la II República. En esa situación era habitual que la gente tuviera contradicciones entre seguir con la tradición o ser consecuentes con su ideario.

Este dilema lo tuvo un pueblo de Sevilla cuando se acercaban sus fiestas patronales en honor al santo del pueblo "San Bruno", los anarquistas, mayoritarios en el pueblo, discutían entre realizar la ofrenda al santo y quedar mal con la Jefatura cenetista o no realizarla y perder todo el jolgorio ímplicito en dichas celbraciones.
Al final un cenetista de dicho pueblo tuvo la solución perfecta, hacer del sindicato al Santo y efectuar la fiesta en honor a un compañero y no a un Santo.
De este modo, todos quedaron contentos, el pueblo sevillano pudo celebrar sus fiestas al correligionario anarquista San Bruno.

jueves, 23 de julio de 2009

La Contraarmada


Todos recordais el desastre de la "Armada Invencible" en 1588, aquella compuesta por 127 barcos a la que Felipe II "no había mandado luchar contra los elementos", pues los ingleses también tuvieron su propia "Armada Invencible", esta con el nombre de "Contraarmada".

Compuesta por 170 naves y mandada por el almirante Sir Francis Drake y el general Sir John Norreysen en 1589 la reina Isabel I de Inglaterra ordenó iniciar un contraataque contra España aprovechando su debilidad marítima, los objetivos eran acabar con la poca resistencia de naves en el Atlántico, desembarcar en Lisboa para provocar una revuelta portuguesa y obligar a Felipe II a aceptar sus términos de paz, y establecer una base en las Islas Azores desde donde poder robar con éxito los tesoros de la Flota de Indias.
Finalmente la ambiciosa misión de Isabel I acabó siendo un auténtico desastre, pues después de atacar La Coruña llegando a ser tomada su ciudadela baja por el general Norreys, acabar con la vida de unos 500 españoles y destruir algún que otro barco menor, la armada fue rechazada duramente, obligándola a poner rumbo a su segundo objetivo: Portugal. En Lisboa la cosa fue mucho peor pues, y pese a ser objetivo prioritario, los ingleses carecían de medios para entrar a la ciudad. A falta de pólvora, municiones, caballos y casi sin alimentos, poco se podía hacer frente a la capital. Tras la noticia, a Isalbel I no le quedó otro remedio que ordenar el regreso de la flota y olvidar por completo la idea de establecer una base en las Azores.

Para que veamos el desastre ocasionado a Inglaterra hay que observar que el número de soldados que partieron de los puertos ingleses fue de 23.000 tripulantes, de los que solo 5.000 regresaron vivos a Inglaterra. Todo hay que decirlo, y es que el mal tiempo y las deserciones también ayudaron en tan lamentable suceso.