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miércoles, 2 de septiembre de 2009

La belleza de Cleopatra


El mundo cinematográfico ha retratado a la emperatriz egipcia Cleopatra como una sígfide que conquistaba todos los corazones de los hombres del Siglo I a.c. Sin embargo la revista Sunday Times ha dado nuevos datos que revelan que la emperatriz no gozaba de tanta belleza como se presuponía.

Basandose en representaciones de ella encontradas recientemente se puede decir que Cleopatra era una chica que no destacaba por su físico.

Independientemente de su particular belleza o fealdad, Cleopatra seguirá siendo para muchos un total misterio.

jueves, 27 de agosto de 2009

El secreto de Pitágoras


El título de la historianecdótica de hoy bien podía ser el nombre de un superventas (o bestseller) escrito por mí, pero nada más lejos de la realidad -por suerte para la literatura y para desgracia de mi bolsillo-, sino que se trata de una curiosidad de la antigua grecia.

Resulta que los pitagóricos identificaban la constitución del mundo en cuatro elementos: tierra, fuego, aire y agua (esto le sonará a usted). Y estos elementos fueron identificados con cuatro sólidos regulares: cubo (constituida por 6 cuadrados), tetraedro (por 4 triángulos equiláteros), octaedro (formada por 8 pentágonos) e icosaedro (por 20 triángulos equilátelos). Usted inteligente lector, recordará que existen muchos más polígonos regulares, pero solo hay cinco sólidos regulares. El quinto, que no lo he nombrado, es el dodecaedro que lo relacionaban con el cosmos y la sustancia de los cuerpos celestiales.

Por el carácter doctrinal de estas enseñanzas, Pitágoras y sus seguidores sintieron este conocimiento como una amenaza hacia su concepción cosmológica, y la existencia del dodecaedro fue ocultada al pueblo llano, dandose únicamente a conocer dentro de la escuela pitagórica. Por la misma razón, se ocultó otro descubrimiento que rompía su amada armonía geométrica y matemáticas de los números enteros: la raíz cuadrada de 2.

Más tarde, un discípulo de Pitágoras llamado Hispaso publicó el secreto del dodecaedro, pero su libro no trascendió y él pereció en un naufragio, en lo que fue considerado un castigo justo por los demás fieles de Pitágoras al haber revelado tan "peligroso secreto".


Nota: Debído a las vacaciones de los escritores, el blog no podrá ser actualizado durante este fin de semana. Disculpen las molestias ocasionadas por nuestro descanso.