lunes, 21 de septiembre de 2009

La humildad de Benedicto


En 1935 fue encumbrado al papado Benedicto XII, hijo de una lavandera. Una vez la madre del papa fue a visitarle al Vaticano con unas vestimentas nada apropiadas para su posición social. Cuando la información de que la madre del papa iba a Roma con tan fastuosas prendas el papa Benedicto la rechazó.

Para el papa: "Si se viste así, entonces no puede ser mi madre, pues mi madre es una humilde lavandera". La madre comprendió la lección y para ocasiones próximas fue ataviada con ropa más modesta.

Sin duda alguna la "austeridad" papal de Benedicto XII es digna de mención en toda la Historia del Vaticano.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Un hombre pequeño pero grande


Anteriormente, ya contamos en dos ocasiones con anécdotas sobre Napoleón Bonaparte. Hoy, nuevamente, la figura del Emperador parece que ha sido elegida.

Napoleón fue un hombre que ganó muchas batallas, invadió muchos países y los sometió a su poder. Como todos sabemos, era un hombre bajo de estatura, aunque eso para él no era ningún defecto, como podremos comprobar en la historianecdótica de hoy.

Un día, Napoleón, entró con sus generales y oficiales a una biblioteca para ver los libros que allí residían. Fijándose el Emperador en un libro situado en un estante alto, este trató de cogerlo sin tener suerte. Se acercó el Mariscal Monrey, uno de los hombres más gigantescos de su época y le dijo: "Permítame ayudarle, Majestad, yo soy más grande". Napoleón, observó al general y le respondió indignado: "Usted no es más grande, usted es más alto".

Sin duda toda una clase de vanidad.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Amor = muchos hijos



Antaño, en la España rural, abundaban tradiciones y costumbres que son incomprensibles para los habitantes de este pais en nuestro tiempo. Tan cerca pero a la vez tan lejano queda algun que otro hábito vetusto que ha caracterizado la vida de los pueblos españoles. Costumbres que en su mayoría enterramos a finales del Siglo XX.

Estos hábitos de vida tenían especial intensidad en los pueblos, siendo el matrimonio la Institución que se llevaba la peor parte:Los matrimonios de conveniencia, la familia homogenea, el papel inferior de la mujer, la hegemonía económica del hombre y la Iglesia en la casa... Eran propiedades elementales del matrimonio español de otrora.

Pero aparte de éstas, algunos españoles pensaban que el cariño que se procesaba una pareja era directamente proporcional al número de hijos que tenían en toda su vida. Es decir, que el matrimonio que tuviese 5 hijos era porque se querían mucho mientras que el que no engendrase por problemas de esterilidad era un matrimonio no correspondido.

Daba igual si el matrimonio que procrease en abundancia era de conveniencia o no, para muchos españoles el cariño era igual a muchos hijos.

jueves, 17 de septiembre de 2009

El café


Hoy en historianecdótica contaremos una anécdota, y de paso, la historia de una de las bebidas más famosas y consumidas diariamente: El café.
Alrededor del 1600 el café comenzó a consumirse en toda Europa, al principio como medicina, pero posteriormente se expandió. Esta expansión fue de tal modo que la bebida llegó a ser la favorita de personajes tan célebres como Bach, Beethoven, Napoleón o Voltaire, así como de tantos otros.

Los italianos fueron los primeros en conocer y disfrutar de esta bebida. Se estima que el primer cargamento de café llegó a Venecia proveniente de Turquía en 1615. La bebida, al poco tiempo llegó a Roma, donde un grupo de católicos temerosos pidió al papa Clemente VIII que lo prohibiera, argumentando estos que era una bebida pagana. El pontífice, como no podía ser de otra forma y escuchando a este grupo, probó la bebida. El papa comprendió que era deliciosa y benéfica, tan de su gusto fue que dijo: "Sería una lástima dejar algo tan delicioso en mano de los infieles". Finalmente, con esta bendición Papal el consumo de café estaba garantizado en toda Europa.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Testificar



¿Qué ocurría cuando no se podía jurar en la Biblia? Este problema lo tenían los romanos, ellos carecían de cualquier texto sagrado similar a la Biblia.

Los romanos a la hora de decir la verdad se cogían con la mano derecha los testículos, como muestra de que lo que estaban diciendo era algo serio y cierto. De este hábito heredamos la palabra "testificar", muy utilizada en el ámbito judicial.

Existían otras formas alternativas de "jurar", como "poner la mano en el fuego", sin embargo ninguna de las otras maneras llegó a tener tanta relevancia como testificar en el Imperio Romano.

Hoy en día la gente jura o promete (si es agnóstica) un cargo o testimonio con mayor o menor intensidad, nunca sabremos con qué fuerza "juraban" los romanos, pero seguramente serían cuidadosos con tan eximias partes.

martes, 15 de septiembre de 2009

El Origen de "el cornudo"




El cornudo es una fígura popular que ha ido acompañando a todas las sociedades desde tiempos inmemoriales. Hoy en historianecdótica vamos a desentrañar el origen de esta palabra.

Durante la antiguedad, en los países nórdicos, el gobernador tenía el privilegio de elegir esposa, cuando el gobernador la encontraba y la pareja intimaba éste ponía unos cuernos en la puerta de su casa para que todo el mundo conociera la situación privilegiada de su familia. De esta acción salió la frase "poner los cuernos".

lunes, 14 de septiembre de 2009

La extravagancia de Dalí


Es ya sabido la curiosa personalidad del pintor surrealista Salvador Dalí, pues bien, hoy en historianecdótica recordaremos una anécdota sulla que refleja a la perfección lo estrambótico que era.

Cuentan que, en París, Salvador Dalí decidió visitar a los internos de un centro psiquiatrico. Así, el director se los fue mostrando uno a uno. Abría la puerta de una celda y decía:
- "Este es Napoleón".
- "Poco interesante" -respondió Dalí.
En otra celda más adelante el director abrió la puerta y dijo:
- "Este es el Padre Eterno".
- "Poco interesante" - repuso Dalí nuevamente.
Así fueron pasando celda tras celda. Ninguno le interesaba. Hasta que por fin, al abrirse una puerta de una celda, Dalí vio un rostro prodigiosamente desorbitado, con los ojos saltones y el cabello en desorden. Y exclamó:
- "¡Este, este es un loco genial! Se le nota enseguida".
- "Pero señor Dalí, aquí no hay nadie. Observe usted que está ante el espejo de un armario".